Claroscuro: la fotografía del desencanto



Título: CLAROSCURO
Autor: Rodrigo Fuentes
Compañía: Teatro ACHEN
Dirección: Rodrigo Fuentes

Aunque el nombre del último montaje de la compañía de teatro regional, Achen, no invita a muchas cosas, una vez dentro de la minimalista y “casi” caja oscura que han dispuesto en auditórium del Mop, la magia comienza a ocurrir.
Los ganadores del APES esta vez apuestan por una obra que consiste en el recorrido político del Chile de los años 30 hasta la dictadura, esto a través de los ojos de una anciana de los años 80. Aunque nada de nuevo tiene el recurso recurrente de nuestros artistas chilenos de apoderarse del golpe militar como cicatriz indeleble de nuestra historia, por ahí escuché a don Alberto Fugget decir que la gracia de un guión no estaba en lo fantástico de este, si no en la magia de contar una historia simple de un modo innovador y fantástico, y estaba en lo cierto, es aquí donde el autor y director, Rodrigo Fuentes, se lleva las flores.
Una obra actual, que no es si no el reflejo de la causa del desencanto de la juventud apolítica del bicentenario, representados con trajes de época presenciamos como los valores y la moral abandonan a los dirigentes con firmas de pactos y promesas de poder, así es, tal cual como en nuestros días.
Con la simpleza del teatro pobre, con el actor como recurso principal, explora los recuerdos dolorosos de un Chile maltratado, sin caer en la siutiquería y logrando emociones incluso en aquellos que no vivieron los descalabros de esos años. El elenco de 7 actores, entre ellos de oficio y estudiantes, recorre el escenario adquiriendo múltiples personajes que crean una sinfonía cargada de imagen y fuerza donde no se echan de menos grandes escenografías. Destacable, como siempre, la actuación de Susana Brown como actriz principal, lo que ante el poco maquillaje de la puesta, hace que los novatos actores que la acompañan a veces se pierdan como un elemento más de la escenografía ante el exquisito manejo de voz y expresiones de la veterana teatral.
Aún cuando el elenco logra sostener la obra, el casting en algunos casos parece algo equívoco, utilizando a los actores más jóvenes para los personajes mayores y viceversa, lo que hace un poco difícil en un principio entrar en la historia. Sin embargo se mantiene rápida, con una buena utilización de espacio, iluminación y música (otra vez a cargo de los Beatles). El guión es fuerte, emotivo y divertido, el ritmo se mantiene haciendo casi imperceptible la incomodidad de los asientos.
Si bien los presentes agradecen la invitación a presenciar ese periodo de historia que no se encuentra en los textos escolares, lo más destacable de esta obra es, sin duda, ver que los personajes no son muy distintos de los que hoy en nuestro país siguen sufriendo las penas de ideales sin rostro.
La obra se presentará todo el mes de enero de martes a sábado siempre a las 20:30 hrs en el auditórium del MOP, invito cordialmente a toda la comunidad Coyhaiquina a disfrutar de esta “entrada liberada” a un pasado que nos ayuda a entender mucho mejor nuestro presente.

I is inlove.....

Top 5 Unemployed

La verdad es que dejar un trabajo es algo dificil, ayer una amiga me decía que no debría dolerme tanto... que parecía uno de esos elefantes de circo, que se quejan, se quejan por las condiciones en las que viven, sin embargo cuando los dejan libres, vuelven al circo ¡maldita fábula!
Por ahí conversando con un amigo sobre mi terrible estado laboral actual, se me ocurrió volver a mi “alguna vez” afición por robarle los top five a Rob Gordon. En vista de que estoy a 2 horas de quedar desempleada, aquí les va con todo mi cariño, rabia, pena y ...whatever


Top 5 para personas que acaban de perder su trabajo, (ordenados por estado anímico).


1.- Nobody loves you (when you're down and out) - John Lennon
(para cuando recién te enteras y te sientes inútil)
2.- loser – Beck
(cuando te sientes más inútil porque en el trabajo no te dan tareas)
2.- She works hard for the money - Donna summer
(para cuando te das cuenta de que no eres inútil y te sacaste la cresta)
3.- Right Through You- Alanis Morissette
(cuando aparece la rabia y la culpa la tiene tu jefe)
4.- Down On Me – Janis Joplin
(cuando la culpa la tiene el mundo)
5.- Non Je Ne Regrette Rien – Edith Piaf
(cuando te das cuenta de que enojarse es una perdida de tiempo y es mejor ocuparse en encontrar un nuevo trabajo)

Rumbo al desastre

No me vienen otras palabras al asistir al melancólico desenlace de la COP-15sobre el cambio climático en Copenhague. La humanidad ha penetrado en una zona de tiniebla y de horror. Estamos yendo hacia el desastre. Años de preparación, diez días de discusión, la presencia de los principales líderes políticos del mundo… no fueron suficientes para despejar la tiniebla mediante un acuerdo consensuado de reducción de gases de efecto invernadero que impidiera llegar a los dos grados Celsius. Sobrepasado ese nivel y rozando los tres grados, el clima ya no será controlable, y quedaríamos entregados a la lógica del caos destructivo, amenazando la biodiversidad y diezmando millones y millones de personas.
El Presidente Lula, en su intervención en el día mismo de la clausura, el 18 de diciembre, fue el único que vino a decir la verdad: «Nos ha faltado inteligencia» , porque los poderosos prefirieron negociar ventajas a salvar la vida de la Tierra y los seres humanos. Obama no aportó nada nuevo. Fue imperial, al imponer minuciosas condiciones a los pobres.
Dos lecciones se pueden sacar del fracaso de Copenhague: la primera es la conciencia colectiva de que el calentamiento es un hecho irreversible, del cual todos somos responsables, pero principalmente los países ricos. Y que ahora somos también responsables, cada uno en su medida, del control del calentamiento para que no sea catastrófico para la naturaleza y para la humanidad. La conciencia de la humanidad nunca más será la misma después de Copenhague. Si se dio esa conciencia colectiva, ¿por qué no se llegó a ningún consenso sobre las medidas de control de los cambios climáticos? Aquí surge la segunda lección, que importa sacar de la COP-15 de Copenhague: el gran villano es el sistema del capital con su cultura consumista. Mientras mantengamos el sistema capitalista mundialmente articulado, será imposible un consenso que ponga en el centro la vida, la humanidad y la Tierra, y tomar medidas para salvarlas. Para el capitalismo la centralidad la tiene el lucro, la acumulación privada y el aumento de competitividad. Hace muco tiempo que distorsionó la naturaleza de la economía como la técnica y el arte que era de producción de los bienes necesarios para la vida.
La transformó en una brutal técnica de creación de riqueza por sí misma, sin ninguna otra consideración. Esa riqueza ni siquiera es para ser disfrutada, sino para producir más riqueza, en una lógica obsesiva y sin freno.
Por eso es por lo que la ecología y el capitalismo se niegan mutuamente. o hay acuerdo posible. El discurso ecológico busca el equilibro de todos los factores, la sinergia con la naturaleza y el espíritu de cooperación. El capitalismo rompe con el equilibrio al sobreponerse a la naturaleza, establece una competición feroz entre todos y pretende sacar de la Tierra todo lo posible, hasta que ésta no pueda ya sostenerse. Si asume el discurso ecológico… es para hacer lucro con él.
Además, el capitalismo es incompatible con la vida. La vida pide cuidado y cooperación. El capitalismo sacrifica vidas, crea trabajadores que son verdaderos esclavos “pro témpore”, y adopta el trabajo infantil en varios países.
Los negociadores y los líderes políticos en Copenhague fueron rehenes de este sistema, que trafica, quiere obtener lucros, no duda en poner en riesgo el futuro de la vida. Su tendencia es auto-suicida. ¿Qué acuerdo podrá haber entre los lobos y los corderos, o sea, entre la naturaleza que clama pidiendo respeto y los que la devastan sin piedad?
Por eso, quien entiende la lógica del capital, no se sorprende con el fracaso de la COP-15 en Copenhague. EL único que levantó la voz, solitaria, como un «loco en una sociedad de «sabios», fue el Presidente Evo Morales, de Bolivia. «O superamos el capitalismo, o destruirá la Madre Tierra».
Nos guste o no nos guste, ésta es la pura verdad. Copenhague quitó la máscara del capitalismo, incapaz de conseguir consensos porque poco le importa la vida y la Tierra, sino las ventajas y los lucros materiales.

Leonardo Böff
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LaOtraVoz
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